Manteniendo vivo el fuego sagrado de la innovación.
El fuego sagrado, el fuego en el corazón de los hombres, esa llama encendida que llamamos espíritu, es lo que nos hace seguir adelante, con fe y fidelidad a un propósito.
Es el atleta que persigue quebrar un récord olímpico al que todos consideran imposible.
Es el músico que reinterpreta una partitura de 400 años y la hace sonar inédita.
Es el maestro que toma su trabajo como una misión y no como un trabajo.
Es el científico que sigue explorando un camino que otros abandonaron.
Es el empresario que lleva adelante su compañía contra viento y marea.
Los propósitos que nos animan pueden ser más trascendentes o más mundanos, pero todos tenemos ese fuego sagrado en nuestro interior. Fuego sagrado es lo que hay, naturalmente, en la esencia de un innovador.
Quien actúa guiado por el fuego sagrado de la innovación, piensa, decide y actúa balanceando lo que dicta su pasión, su propósito instintivo, con las ideas, los conceptos y la lógica de la técnica.
Que aprehendidas en su conjunto, constituyen el combustible, la energía tangible que facilita esa actitud innovadora.
Como cada año, el Congreso de Aapresid se transforma en ese lugar alrededor del fuego común, el momento esperado en que los innovadores del agro se reúnen a reafirmar su compromiso y reciclar su conocimiento. A reavivar esa llama que denominamos innovación.